jueves, 18 de febrero de 2010

La teoría influye en la observación

Heisenberg dijo: «Lo que observamos no es la naturaleza, sino la naturaleza que se expone a nuestro método de investigación».
Kant, por otra parte, afirma que el noúmeno o ser en sí permanece fuera de nuestro conocimiento ya que sólo podemos conocer gracias a las formas a priori que ordenan el material de las impresiones sensibles.  

Es importante aclarar, para que no haya confusiones, que ni Kant ni Heisenberg se sitúan en un punto de vista psicológico. Ambos hablan del conocimiento mismo o del objeto conocido.
En la mecánica cuántica, esta idea ha quedado formalizada como la «interpretación de Copenhague» de la acción cuántica: «Una función de probabilidad no prescribe cierto acontecimiento, sino que describe un continuo de posibles sucesos hasta que una medición interfiere con el aislamiento del sistema y un solo suceso se actualiza». La interpretación de Copenhague elimina la correlación uno-a-uno entre teoría y realidad, lo cual no quiere decir, ni mucho menos, que la realidad no exista independientemente del observador, sino que nuestras percepciones de la realidad están influidas por las teorías con las que la examinamos.
Esto es algo que todos hemos experimentado y no necesitamos a Kant ni la física cuántica para verlo por nosotros mismos. Si observemos cómo funcionamos en la vida cotidiana, encontraremos multitud de anécdotas que lo corroboran.
Para poner un ejemplo histórico y bastante documentado: Cuando Colón llegó a América creía que llegaba a Asia. Sabemos que uno de los productos más buscados en su expedición eran las especias, por lo que en cuanto entró en contacto con los indios (también esta denominación es un ejemplo de lo que hablamos) les enseñó canela para decirles que estaba interesado en ella. Entonces estos le mostraron una corteza que olía igual que la canela quedando él convencido de que era canela, cuando no lo era; y así con muchas otras plantas. La teoría decía a Colón que se encontraba en Asia y entonces sus observaciones se lo confirmaban. Hasta ese punto es poderosa la teoría. Pero no hasta el punto de convertir el yarinacu o el ishpingo en canela.

lunes, 8 de febrero de 2010

Mi perro

Hoy hace quince días.

Aún no puedo hablar de ti y de tus once meses a nuestro lado. En casa todos estamos mal y procuramos lanzarnos a la actividad para llenar el vacío que sentimos.

Aún tengo que procesar la culpa por haberte soltado en un sitio poco familiar para ti y que te escaparas. Aún al recordarlo no me sujetan las piernas. Como cuando, corriendo tras de ti gritando tu nombre, oí el horrible ruido de tu cuerpecito chocando con el coche y me tuve que sentar en el suelo.

Tú no eras callejero pero en  nuestro barrio también eras de todos porque todos te querían, especialmente los enfermos y los ancianos. Era imposible no hacerlo. Por eso hoy te dedico esta canción a ti, mi perro.

sábado, 6 de febrero de 2010

Resumidísima historia, aunque no lo parezca, de por qué no puedo con el PSOE y otras aventuras.

Con 12 años entré en Juventudes Comunistas. Allá por el 76 mi hermano mayor estaba en el PC y también de aquella estaba orgulloso de mí, porque siempre he sido medianamente inteligente, que no lista, y guapa. Y muy combativa. En conjunto, una joyita para presumir de ella (ahora es un dirigente del PSOE y por culpa de la puta secta no trata conmigo: la inteligencia y la combatividad ya no le gustan y no me las puede perdonar). Me presentó al grupo heterogéneo que eran los comunistas asturianos y me afilié. La verdad es que lo pasaba muy bien. Entre otras cosas aprendí a cantar La Internacional con el puño derecho en alto y Santa Bárbara bendita a grito pelao, con el corazón conmovido y los puños, no en alto, sino apretados.  Parábamos por una sidrería merendero, con un precioso y enorme jardín, mañana y tarde y, a parte de hacer política, nos divertíamos mucho. Lo dejé pronto porque aquello me empezó a parecer más un club social que otra cosa y muchos de aquellos "jóvenes" querían llevarse a la niña, que todavía era yo, al huerto.

Opté entonces por centrarme en la parroquia, en la que también estaba en un grupo comprometido socialmente y donde además podía vivir mi realidad espiritual. Y aunque en muchos aspectos también era un club social, nadie me quería follar, ni me trataba babeándose como un objeto. En todo caso lo máximo era cortejar y los más atrevidos “hacer el amor” (cursi, sí, pero en la adolescencia bienvenida sea la cursilería). Durante unos años creí que seguía siendo comunista . Aunque ya no iba a mítines, ni a fiestas, ni a pegar carteles y demás actos de partido, sí ejercía como tal donde estuviera, incluida la tolerante y amorosa madre Iglesia.

Luego tuve la enorme suerte de conocer las Comunidades del Arca de Lanza del Vasto que encarnaban lo que para mí era el comunismo (pues sí, lamentablemente era una ignorante total del veneno alienante y totalitario de esta ideología) y mucho más: Lucha no violenta gandhiana a favor de los pobres y los injustamente tratados. Trabajar para no pesar sobre nadie. Romperse la cabeza para no utilizar nunca, en lo posible, el dinero; todo en común, cada uno disponiendo de lo poco que había según sus cargas; amor por la pobreza. Las decisiones por unanimidad; el líder o responsable, elegido también por unanimidad, era el encargado de recoger la basura, limpiar los váteres y la no menos engorrosa tarea de representar a las comunidades en el mundo.  Compromiso con la elección de vida, sea en pareja o celibato.  Espiritualidad y religión libres, aunque, eso sí, no podías ser agnóstico, ni ateo, ni relativista, porque para estar dentro necesitabas ser un sincero “buscador de la verdad” lo cual es contradictorio con estas posturas, y no porque no te admitieran, sino porque rebotabas tú solito. El arte, el estudio, la reflexión. La fiesta como el eje de la vida, con la música, los cantos y las danzas, el teatro, los juegos…, todos vestidos de blanco, pues en la fiesta celebramos que Dios es padre nuestro y madre nuestra y es perfecto. Dieta vegetariana consecuente con la no violencia; salvo embarazadas, niños o enfermos, ayuno un día a la semana, el viernes, para no olvidar a los que no tienen qué comer. Bien, Verdad y Belleza. Paz, Fuerza y Gozo… (En “El Arca tenía por vela una viña” de Lanza viene todo y más recogido). Me casé con veintiuno y fui de viaje de novios hasta Francia a la comunidad madre en una furgoneta 4-L con el suelo roto -no veas qué risa cuando había charcos- donde dormíamos cuando nos pillaba la noche. Pero mi relación con el Arca es otra historia.

El referéndum de la OTAN, aquel que perdimos contra Felipe los "pacifistas", fue un duro aterrizaje después de unos meses de intenso trabajo con todos los medios de comunicación en contra, vendidos como estaban y están al poder. Aunque reconozco que nunca me había gustado el PSOE, desde entonces tuve muy claro que con esta gente no voy “ni a pañar duros” como decíamos en Asturias,  “ni a coger pesetas”, en español. Aquella sucia campaña del SÍ demostró de forma definitiva quién eran y quién siguen siendo: lo peor que se puede ser en la vida, unos tibios.

Tengo muchísimas historias tristes que contar de la secta porque gracias al MEC he vivido en algunas villas, pequeñas ciudades y tres comunidades autónomas diferentes. Nunca me ha tocado una gobernada por IU; sí por el PP y por el PSOE, cómo no. Y aunque al principio me daba mucha vergüenza reconocerlo -venimos de una dictadura de “derechas” y eso se paga- ahora ya no: Siempre he visto a gente viviendo más libremente y yo he sido más libre en las gobernadas por el PP. Y la libertad es igual que el aire que necesitamos para respirar. Es lo que nos permite ser seres humanos, no sólo animales (que son maravillosos siendo lo que son según su propia y admirable naturaleza) que es lo que ellos quieren.

Y ya la última que armaron, esta ya personal y no social, fue asesinarme civilmente cuando por fin pude regresar a Asturias. Yo no soy tan importante como Pepe el Ferreiro, pero sí lo suficiente, nunca lo hubiera creído, para que vinieran a por mí. Simplemente tengo la importancia de un ser humano al que no pueden comprar con dinero, ni engañar con sus mentiras, ni dominar por el victimismo y el miedo.
 “A los tibios los vomitaré de mi boca” dice el Señor. Lo entiendo perfectamente, son asquerosos. Así que tengo la esperanza de perderlos de vista muy pronto, porque en la otra vida segurísimo que no me los tropezaré.

Aquí va una rareza musical, Nacho Vegas cantando Santa Bárbara Bendita en la sala Bikini

 

jueves, 4 de febrero de 2010

Romería con alegría


Con la que está cayendo en España, política, económica y socialmente, he encontrado un motivo de alegría: Zapatero se va de romería con Obama (después, dicen los bien informados, va a ir de incógnito a Lourdes) y nadie se plantea que no pueda volver. Vamos, que cuando lo intente, pues que no lo dejen entrar en España. Si miramos nuestro pasado lejano y cercano, y no sólo el nuestro, esto es una señal de que vivimos en un sólido sistema político. Y eso me ha alegrado el día.




lunes, 1 de febrero de 2010

SWINGER O INTERCAMBIO DE PAREJA: ¿TERAPIA O PATOLOGÍA SEXUAL?


Los swingers son grupos pequeños de personas que tienen un conjunto de afinidades  -nivel socio cultural y económico, aspecto físico y estético, además de sus fantasías y necesidades de apoyo social de apego- que practican el intercambio de parejas. Se concibe como un derecho, como una opción a la rutina sexual y como una solución al aburrimiento sexual entre las parejas.
Si los psicólogos y los psiquiatras hablaran dirían que las personas que han practicado la modalidad swinger tienen siempre serios trastornos de la personalidad tales como: desviaciones sexuales, paranoias de comparación y pérdida del contacto con la realidad. Los actores de estas alienantes prácticas deben pasar por un verdadero sufrimiento para poder volver a tener una estabilidad mental medianamente aceptable, la cual no siempre, claro está, se logra. Me referiré a algunos elementos (pocos, porque son innumerables) que intervienen en el proceso patológico que acompaña a esta modalidad.

1.- ENAMORAMIENTO
Es casi imposible que en la dinámica de intercambios de parejas en algún momento dado dos miembros del grupo no se lleguen a "enamorar", surgiendo de esta forma las comparaciones entre una pareja (la “formal” ¡ja!) y la otra. Es importante aclarar que cuando hablo de "enamoramiento" no estoy hablando de amor verdadero, pues el enamoramiento está basado sólo en una atracción física-pasional enmarcada en una satisfacción sexual recíproca.
La característica básica de estas parejas está en que uno o los dos "swingers" han permanecido ligados a la figura de un progenitor que no dio un buen afecto parental (aunque no hayan convivido nunca o lo hayan hecho escasamente o intermitentemente) y transfieren los sentimientos y expectativas que una vez tuvieron con el padre y/o la madre hacia otras personas. Tales sujetos, por adultos o exitosos que sean, no han podido superar el patrón de relación infantil y aspiran a repetirlo en sus exigencias afectivas y sexuales, decidiendo de esta forma ser parte de un grupo "swinger" para seguir teniendo en donde proyectar sus exigencias.
Está por demás aclarar que en una "cadena swinger" el enamoramiento es uno de los eslabones más débiles, por el rompimiento del grupo y del aparente equilibrio emocional prometido, pues después del enamoramiento entre dos o más miembros del grupo, sobrevienen celos, dudas, desconfianzas, engaños, confrontaciones, separaciones, divorcios y desintegración de la familia. Y sin el enamoramiento también, para qué nos vamos a tragar su propaganda.

2.- LA PÉRDIDA DEL SENTIMIENTO DE PERTENENCIA
Para entender mejor este problema debemos remontarnos a la edad temprana del niño, en la cual empieza a conocer lo que es parte de él, como su cuerpo, piernas, manos, dedos, etc. Cuando el recién nacido se mueve, no sabe si es el mundo el que se mueve o es él, con el paso de los meses el niño empieza a tomar conciencia de lo que es él y lo que está fuera de él. Es así como en su infancia el niño necesita su espacio, su papá, su mamá, sus juguetes, su habitación, etc.
En pocas palabras el niño necesita saber lo que es de él y lo que no es de él. Si el niño crece sin saber lo que le pertenece y lo que no, va a desarrollar serios problemas de la personalidad: falta de identidad, inseguridad y un deseo desmedido de satisfacción inmediata y gratificación rápida. No es de extrañar que miembros del "grupo swinger" presenten un cuadro clínico de inseguridad y falta de identidad real, pues aunque hayan tenido una posición económica buena en su familia, por lo regular sus padres se desentendieron de ellos, faltándoles de esta forma un sentimiento de pertenencia.
En la edad adulta el cónyuge es la persona, a parte de uno mismo, que más representa nuestro sentimiento de identidad, (mi esposo- mi esposa, mi novi@, mi parej@. No hay que olvidar que la identidad propia se construye en contacto con el tú, con los otros en general, somos "animales sociales").
En las parejas "swingers" muchas veces uno de los cónyuges convence al otro para participar y aunque éste tenga un buen sentimiento de pertenencia, en el momento de compartir su esposo o esposa se desarrollará un vacio de pertenencia sembrándose en su inconsciente un sentimiento destructivo hacia el otro, pues su sentido de pertenencia ha sido seriamente agredido (aunque hayan estado de acuerdo). Es por eso que en la inmensa mayoría de casos se plantean la pregunta de si vale la pena seguir casados, seguir trabajando por metas en común, etc., y secretamente abrigan la idea de que una pareja que se atreve a compartirse es porque no se ama en realidad.

PERFIL PSICOLÓGICO DEL SWINGER

1.- HOSTILIDAD HACIA EL SEXO CONTRARIO: por lo regular se trata de personas que han tenido una mala relación con el progenitor del sexo contrario y en el fondo no pueden sentir amor por las personas del otro sexo, más bien el sentimiento que tienen es odio camuflado, afán de dominio y explotación.

2.- BAJA TOLERANCIA A LAS RESPONSABILIDADES: como el trabajo. También la falta de voluntad para aceptar la responsabilidad paternal puede conducir a experimentar nuevas experiencias sexuales como un medio de evasión o destrucción de dicho compromiso familiar.

3.- PERSONALIDAD ADICTIVA: alcohol, drogas, comida, relaciones adictivas-autodestructivas con cualquier persona,  sustancia o práctica.

En fin, es muy gracioso buscar información sobre este tema y encontrar que todo son parabienes (propaganda). Somos muy modernos y además nos justificamos, cágate lorito, con que esta práctica es tan antigua como la humanidad. También lo son el infanticidio, la guerra, las violaciones, la tortura, la explotación…, podríamos seguir ad infinitum con la lista de cosas antiquísimas que son de lo más inhumanas y alienantes. ¡Qué asco de manipulación de las conciencias!

jueves, 21 de enero de 2010

Terap.t.s.

Hoy abundan l@s terapeutas, los cursillos y los talleres psicológicos, de tendencia occidental, oriental y del mundo exótico en general. Parece que hay numerosas personas con hipocondría sentimental o psicológica, que creen que les falta algo y que eso que les falta se lo van a dar estos personajes o actividades.

Muchos de estos  “terapeutas” son sacacuartos del tipo vendedores de crecepelo. La mayoría son como los alcohólicos que no salen del bar y deciden poner ellos a su vez un bar para seguir eternamente en ese circo. Pero ganando dinero, no pagando por las copas. Decididamente son gente con serios problemas mentales que se ponen a "ayudar" a personas normales a las que desgracian.

Si tu carácter es de tendencia perfeccionista, o estás pasando un mal momento de esos que todos tenemos, en cuanto te despistas y te estornuda encima un nueva era  de éstos al pasar, te coges de todo: problemas con los padres, los hijos, la pareja, los amigos, el trabajo, los vecinos, el dinero, la salud… Te ponen la lupa y toma veneno:

- Estás mal, a ti te iba a venir muy bien ir a terapia con…, asistir al taller de…, apuntarte al centro…

- Pues sí, ahora que me fijo, sí que estoy mal. ¡Tengo problemas en todo y con todo!

Date por j….. Ya te inoculó la “Hipocondria de estás lleno de problemas psicológicos”. Ya eres un nuevo cliente adepto.

Estaría bien que alguien tomara cartas en este asunto y lo mismo que el Estado vigila para que no ejerzan  la medicina personas sin formación garantizada por unos estudios académicos homologados, debería también vigilar para que esta auténtica pandemia que sufrimos con todos estos personajillos, que lo único que buscan es ganarse la vida a costa del sufrimiento ajeno, acabe ya de una vez.

Animo a denunciarlos. Lo primero, destrozan vidas y familias. Lo segundo, todo es ilegal, no tienen formación, ni código deontológico, ni colegio del cual ser expulsados. Tercero, todo es dinero negro, no pagan un duro a hacienda ni a ninguna administración pública (robándonos a todos con ello).

Una iniciativa de este tipo es la que se tomó para que el ejercicio de la homeopatía sólo fuera realizado por médicos. Ya hoy en España es ilegal abrir una consulta de homeopatía o recetar estos medicamentos si no eres médico. Lo mismo debería pasar con quienes se autodenominan "terapeutas" o una cursilada semejante: Debería estar perseguido si no se es psicólogo o psiquiatra. Y así con todo.

Denunciemos a esta nueva casta sacerdotal, uno de los signos evidentes de la decadencia de esta época  alienada.

Y si quieres una terapia que funcione para algún problema verdaderamente serio, aquí tienes una en cinco minutos. Garantizada.

sábado, 9 de enero de 2010
















Este año está nevando como pocas veces. En Oviedo no suele nevar y si nieva no cuaja.

Me gusta ver la nieve desde casa, calentita y contenta ante tanta belleza. No me gusta “ir a la nieve”. Y hace unos días he caído en la cuenta de porqué no me gusta: Es fruto de la esmerada educación que mi madre me procuró en la infancia.

Después de algunos inviernos sin ver trapear, estaba nevando por fin. Uno de mis hermanos y yo, los pequeños de la casa, empezamos a pedir a mi madre que nos llevara al Naranco, al monte que preside Oviedo. Se lo pedíamos, cómo no, como los niños saben demandar las cosas que realmente desean, como mandatos encubiertos en forma de súplicas insistentes que conviene obedecer a la primera.

A la primera no fue, pero acabó animándose la niña que seguía siendo, o eso parecía, y nos encaminamos al Naranco, por suerte muy cerca de nuestra casa. Íbamos con manoplas de lana, botas normales y creo que sin gorros, muy bien equipados para disfrutar el momento en plenitud. Llegamos al prado que más nos gustó y allí que nos metimos a correr, tirarnos bolas y revolcarnos a gusto pero, al cabo de muy poco tiempo, el dolor en las manos, los pies y las orejas era insoportable. Nos marchamos rápidamente y llegamos a casa aguantándonos las ganas de llorar de dolor. Cuando se empezaron a calentar las extremidades, la lección fue completa. Y las risas de mi madre nos transmitían que su alegría por cómo había ido todo también lo era.

Tengo pues que agradecerle a ella esa primera experiencia que me "vacunó" contra la nieve. Ahora, pasado el tiempo y vistos los frutos,  no sé si pensar que lo hizo conscientemente, dentro de un plan meticulosamente organizado, para evitar en el futuro una incómoda afición de sus hijos por un medio tan inhóspito y peligroso.

Bien mirado, es parecido a lo que hizo el padre de Paco cuando lo pilló fumando con sólo diez años. Fue con él a comprar cinco paquetes de tabaco, volvieron a casa rápidamente, se encerraron en el baño y le obligó a fumar sin parar hasta que vomitó varias veces. Cuando a Paco ya le parecía que lo siguiente que sucedería era su muerte por intoxicación, con dos paquetes y medio de tabaco entre pecho y espalda, su padre lo dejó irse para la cama. Paco, claro, no volvió a fumar.

lunes, 4 de enero de 2010

Lectores


Este cartel está colocado en la cristalera de una cafetería que está en mi hábitat. Creo que se lee, aunque es foto de móvil, pero por si acaso dice:

Todo cliente que pase más de 15 mim. (?) leyendo el periódico de la casa deberá leerlo en voz alta para los que están en lista de espera.

Desde que han colgado el cartelito, lo que pasa en este tranquilo -hasta ahora- local es que hay tortas para ver quién se hace primero con el periódico y se pasa del tiempo permitido de lectura privada. Por lo visto algunos, nunca es tarde, han descubierto el gran placer que supone tener un público que les haga caso.





martes, 29 de diciembre de 2009

Navidades



Nada, que no me libro de las fiestas.

Las mejores navidades de mi vida fueron las que viví siendo una ferviente creyente católica  (toma ya, esto sí que es contar intimidades en un blog).

Creer, tener fe, pensar y vivir que Dios se salta todas las reglas que te puedas inventar para decirte: "te amo, quiero que me quieras, viviré y moriré por ti las veces que haga falta, quiero que te fíes de mí, que no me tengas miedo y te atrevas a amarme. ¿No me ves aquí, en la forma más vulnerable que puedas imaginarte, un niño de unos segundos de vida, de unas horas de vida?"
Y ahí, en esas ternuras, ir bajando las barreras y tirando los muros que encierran el corazón...

Ésas sí que son Navidades y lo demás, lo que ahora vivo, una auténtica mierda seca en comparación. Qué se le va a hacer, al menos lo he vivido y es una pasada. Lo recomiendo a todo el mundo.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Mentiras piadosas



Hay dos mentiras piadosas muy apañadas y fáciles de usar  en las "relaciones amorosas” frustradas. Se aplican cuando no queremos dañar egos algo hinchados.

Las dos son muy populares y suelen contentar a este tipo de personas que, aunque sean muy inteligentes, pierden toda la perspicacia cuando se trata de verse a sí mismas. También las dicen los tontos, pero ya creyéndoselas.

La primera es aquella que dice: No eres tú, soy yo.  Se la da un miembro de la pareja al otro para librarse de él o ella lo más rápidamente posible y con el menor daño para ambos.

La segunda es una versión de la anterior, pero ésta la suelen dar los medio amigos ante el pasmo que sienten las personas que se creen especiales por no gustar a nadie como pareja: Es que los asustas.

¡Qué tiernas suenan las dos!

¿Y qué? A ver, ¿qué pasa? ¿Quién es el guapo que no ha oído alguna de estas mentiras dirigidas a su persona alguna vez?

jueves, 17 de diciembre de 2009

Inteligencia despierta


El Forges es genial.

He visto este chiste y me he acordado de Pele On, su última entrada y su sentido del humor. Un crack, sí señor.

No me he podido resistir a colgarlo.


sábado, 12 de diciembre de 2009

Miedo


El receptor del miedo se encuentra en el centro del cerebro, es la amígdala. Y nos  importa saber que la información “miedo” viaja por nuestro cuerpo dos veces más rápido que la información que se dirige  a la corteza cerebral, sede de nuestra consciencia.  Por ello, en una situación potencialmente peligrosa, cuando nos vamos a dar cuenta estamos ya cargados de miedo o de pánico;  el miedo no nos deja utilizar todas nuestras capacidades y el pánico nos paraliza. ¿Cómo enfrentarnos a estas situaciones que nos causan miedo? Previamente podemos ejercitarnos en cuatro habilidades cuya práctica llegaremos a dominar y serán de gran ayuda.

1.    Tener un objetivo claro. Mantener en nuestra mente el porqué estamos haciendo lo que estamos haciendo, tener una meta definida y aspirar sinceramente a alcanzarla.

2.    Visualizar la situación por la que vamos a pasar. Cuando nos enfrentamos a algo que previamente ya hemos visualizado, el nivel de stress desciende significativamente respecto al nivel que tenemos si es una experiencia completamente nueva.

3.    Evitar los pensamientos negativos con pensamientos positivos. Pensar no vamos a dejar de hacerlo así que… Es normal en estas situaciones de mucha exigencia que nuestra mente consciente se diga cosas como: no estoy preparada, cómo se me ocurre meterme en este lío, no puedo, es superior a mí, etc.  Pues a decirse todo lo contrario.

4.    Respirar. Alargar las espiraciones, que es lo que hace nuestro cuerpo de forma natural cuando se relaja, haciendo más profunda toda nuestra respiración.

Tengo la sospecha de que el miedo patológico es como las alergias. Un tipo de personas que son expuestas reiteradamente a situaciones objetivamente terroríficas, acaban desarrollando respuestas excesivas ante mínimos estímulos, incluso ante aquellos que no son en absoluto peligrosos. Seres humanos que son o se vuelven hipersensibles.

Esta técnica es útil para todo tipo de personas, y quien más la necesita es quien más apoyo y ánimo precisa para aplicarla.

De todas formas el ser humano ha evolucionado y ha sobrevivido hasta este momento gracias al miedo, aunque no sólo gracias a él.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Homo magicus




El documental Magos como tú nos muestra el mundo del ilusionismo a través de distintas entrevistas y números de magia de profesionales consagrados y también de nobeles.

Juan Tamariz es el más conocido y el más influyente en España de los que aparecen. Marcó y marca tendencia en los  números de magia de cerca.

Lo que me fascinó es la presencia de dos magos gallegos que utilizan esta disciplina como medio de conocimiento y autoconocimiento. No lo vi con un bloc de notas y  no recuerdo sus nombres.

Uno de ellos se pasó en torno a diez horas diarias durante aproximadamente dos años en la plaza del Obradoiro, de pie encima de una columna como estatua viviente, con toda la parafernalia. Durante este tiempo diseñaba una baraja. Ahí subido, con su disfraz, depuraba el simbolismo, el diseño, etc. de cada carta hasta que lo tenía definitivamente. La estructura en doce, la vitalidad de esta división y su operatividad fueron temas que tocó muy por encima. El género cinematográfico tampoco permite muchas profundidades.

El otro estuvo trabajando, de forma similar en horas y días, la mezcla perfecta. Se encerraba en una habitación a realizar incansablemente “mezclas perfectas”. Primero normalmente, lo cual ya es dificilísimo. Después sin luz, a oscuras. Más adelante tapando los oídos, para no guiarse por el sonido. Rizando el rizo, poniendo esparadrapo en los dedos para no sentir el tacto de las cartas... 

En fin, seres libres. Sueltan muchas perlas el tiempo que les dedican, lo digo sin doble sentido, como el kohan “la mezcla perfecta no mezcla”,  “la mezcla perfecta sale cuando sale sola”, al modo del arquero zen. O la creatividad invierte la flecha del tiempo porque trae al presente lo que está en el futuro.

Muy divertido también el encuentro de los dos personajes con un escapista y  la prueba que le ponen de sobremesa en un restaurante para ver sus cualidades como tal.  La solución, en el documental.


lunes, 30 de noviembre de 2009

Adolescencia

Soy una femme que estudió francés en una época en que el inglés ya era el idioma dominante. Así que las canciones en inglés eran y son eso para mí: música. Tiene sus ventajas, no creas, porque hay temas que cuando te enteras de lo que dicen, aunque hasta ese momento te hayan encantado, pasan a ser molestos. Y no son pocos, pues una canción es un poema cantado.

Los temas como el de Simon y Garfunkel I’am a rock, con letra de un poema escrito por Simon en la adolescencia, son una muestra de que si se compone una música acorde con la buena poesía, la obra de arte nos produce mayor placer, podría decirse que está más completa.



Cuando tenía quince años, bastante después que Paul Simon, escribí un poema que empezaba: "Te recubres de tu capa, falsa capa, de dureza…" La universalidad de las vivencias del ser humano más allá del tiempo y del espacio hay veces que me llevan a coincidir con el viejo adagio que dice No hay nada nuevo bajo el sol.

Este poema ganó el segundo premio de poesía del instituto en el que estudiaba, lo cual me reportó un premio que consistía en un vale en libros en la librería Cervantes. Como dice la canción, tengo mis libros y mi poesía para protegerme... Compré unos doce y ahí empecé a hacerme con mis propios volúmenes, afición que hoy en día tengo bastante controlada: las bibliotecas públicas son maravillosas y las ratoneras donde tenemos que sobrevivir la clase media española no permiten tener una afición que ocupe tanto sitio.

Poesía escribo sólo cuando estoy de muda y ¿qué época con más metamorfosis que la adolescencia? También tengo otra pregunta: ¿Cuánto dura esta etapa, toda la vida o sólo hasta la menopausia?

lunes, 23 de noviembre de 2009

I. Que el mal no te cambie




¿Qué es el mal?
El ser humano es el único ser vivo conocido que tiene conciencia del mal. En principio el mal se idea en la distinción entre” el ser” y el “deber ser”, es decir, cuando sobre la realidad tenemos unos juicios que no se ven reflejados en los hechos.
Si algo no es como “debería ser” decimos que está mal: Unos zapatos mal hechos, un paso mal dado, una mala contestación, sentirse mal, un mal ejercicio del poder, etc.
Por lo tanto, para concebir un enunciado sobre la maldad de algo previamente debe existir el conocimiento de cuál es la esencia, la naturaleza propia de aquello que estamos analizando. 

domingo, 22 de noviembre de 2009

Paseando por Gijón



¡Qué angustia! ¡Nunca he encontrado a nadie igual que yo! ¡Soy diferente!

jueves, 19 de noviembre de 2009

Juegos de números


Las propiedades de los números y las operaciones con ellos parecen a menudo una cuestión de magia.

Un bonito juego que suele fascinar a quien proponemos participar en él es el siguiente.

El primer paso consiste en  anotar en un papel un número sin que nadie nos vea. Lo doblamos con lo escrito para dentro y le damos el papel a la persona con la que estamos realizando el juego para que lo guarde donde estime conveniente. El número que debemos poner es 1089.

Ahora le damos un papel y un boli y las siguientes indicaciones:

  • Escribe un número de tres cifras en el que no se repita ninguna.

 a b c

  • Dale la vuelta al número.

 c b a

  • Resta estas dos cifras, siempre la mayor de la menor.

a b c - c b a = d e f

  • Dale la vuelta al resultado de la resta y suma estas dos cantidades.

d e f + f e d

La cantidad que resultará sea cual sea el número del que partimos es 1089. Entonces es el momento de pedirle que saque el papel que le dimos al principio y vea el número que habíamos escrito en él. Lo normal es ver a nuestr@ acompañante ojiplátic@.

(Utilizar con moderación pues lo que parece magia puede tener diversos efectos, algunos de ellos deseados.)

viernes, 13 de noviembre de 2009

Los más sexis


Cuando sale la lista de los hombres más sexis, atractivos, guapos o yo qué sé qué les ven las mujeres, me suelo sentir como cuando sale el número en la tómbola y no toca. No sé por qué pero es una especie de desilusión ante la injusticia o el mal criterio.


Vamos a ver, por mi edad tendrían que gustarme por ejemplo Brad Pitt y George Clooney, pero no, nada de nada, que no me ponen. Muy guapos pero muy fríos.




Pensando en los galanes que me gustan me doy cuenta que, más que por cuán guapos son, es por cómo interpretan las escenas amoroso-sexuales por lo que están en mi lista. Ni Pitt ni Clooney tienen suficiente erotismo en pantalla. No se les ve entregados.

En cambio, ver amar a una mujer a Ralph Fiennes pone a una como nerviosa: el corazón late más aprisa, la respiración va a su libre albedrío y se sienten leves desvanecimientos… En tales circunstancias y rodeada de gente, algún apuro he pasado intentando y no logrando controlar la respiración. Sabe mirar, tocar, acariciar, besar. Tiene “piel”, ama con todo. No hay morbo, no hay vulgaridad, hay fuerza, hay entrega. Es sexualidad humana pura.


Gracias, guapo, por tan buenos momentos. Eres, sin duda alguna, el número uno de mi lista.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Me he decidido a poner este vídeo porque el mensaje contenido en el mismo es revelador, porque estoy totalmente de acuerdo y porque yo digo lo mismo.



Mira tú por donde hay un Bodhisattva transmitiendo la verdad al mundo (según mi punto de vista, claro)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Conferencias

Este es el tercer año consecutivo que el Teléfono de la Esperanza organiza en Oviedo un ciclo de conferencias de tres días. No había faltado a ninguna hasta ayer.

En el primer ciclo se proponía reflexionar sobre la felicidad y el sufrimiento. El primer día fue una conferencia que no recuerdo mucho. El segundo fue Luis Rojas Marcos, y tengo que reconocer que ha sido el mejor espectáculo al que he ido últimamente. Bueno, ése y el de Fito y Fitipaldis. Porque las conferencias pueden ser una obra de arte viva, como muy bien sabían en la Atenas clásica cuando la gente prefería oír un discurso de algún sofista que acudir al teatro.
En la charla de D. Luis encontré fluidez, simpatía, conocimiento profundo de la materia que le lleva a hablar de lo que sabe y a callar sobre lo que no sabe, contacto afectivo con el público y, al marcharnos, mirando a la gente, se podía comprobar que ésta salía con un estado de ánimo mucho mejor del que tenía cuando había entrado.

El tercer día también lo recuerdo, pero por lo contrario. La conferencia estaba a cargo de un lama español, es decir, un sacerdote de religión lamaísta o budismo tibetano, pero de aquí, español autóctono. Oye, que nunca había visto yo a un lama tan triste y amargado. Nos dio una tabarra impresionante. Comentándolo con la peña que conozco desde hace itantos años y que había acudido al reclamo de la espiritualidad exótica, volví a sentirme decepcionada; aunque no sé por qué queda en mí un reducto de esperanza cuando hace años me di cuenta que esta gente no piensa nunca por sí misma, no escuchan lo que sienten, su ideología domina totalmente su vida. ¡Les había gustado el deprimente lama cazurro, simplemente porque era un lama! Si llega a salir un cura con sotana, con el careto del lama y a meter miedo y angustia como él, lo habrían apedreado y no digo yo que sin razón…

En fin, igual sigo otro día con el segundo ciclo y con este último de momento, el tercero. Eso sí, me va a faltar la de “El despertar de la conciencia”, la que tocaba ayer, aunque no lo siento nada, pues tengo la conciencia en vigilia permanente.
Si hubiera sido “el descansar de la conciencia insomne” …